Skyfall

Dejé el cielo caer porque no soy Sísifo destinado a cargar sobre sus hombres un peso eterno. El cielo cayó y allí acabó todo, como una lista de canciones preparadas para un momento, tres almas juntas que ya están separadas. Las letras llenan la página y las lagrimas mi camisa, no puedo pensar llorando pero puedo escribir sintiendo. A veces es duro no tenerte, a veces es duro no encontrarte, a veces es muy duro saber que ya no puedo llamarte. Estoy mezclando ideas y por eso no puedo pensar llorando, es tan abstracto que todo es un sin fin de color y se acaba, se acaba, se acaba.
Hace mucho tiempo me contaron el mito de Sísifo, pero de verdad... Es acostumbrarse a tu realidad y saber vivir en ella. ¿Una monotonía? ¿Costumbre? ¿Felicidad en el patrón de comportamiento subalterno? No, no habrá felicidad allí, nunca, a menos que se rompa el patrón. No soy capaz de imaginar a un Sísifo feliz, a menos que la maldición se rompa, por eso yo cambié, por eso yo trascendí y lo seguiré haciendo. Seguiré tragando saliva y escribiendo letras hasta que mis pensamientos alcancen el Nirvana sin ningún mantra, hasta que llegue al cielo sin pecado, hasta que el Karma me sea favorable y la energía positiva, una sola es mi verdad y va hacia una cruz, que mas adelante después de muchas astillas y dolor, coronara la montaña más alta y florecerá. 
Dejé el cielo caer y allí empezó todo, dejé el cielo caer por amor a todos, dejé el cielo caer porque así cambió el entorno.

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