miércoles, 19 de julio de 2017

Más cerca de lo que nunca he estado

Hola. Soy yo. no te pido que me recuerdes, pues he estado ausente bastante tiempo, pero siempre estuve vigilandote de lejos. ¿Me fui? Si, y lo siento, pero no eran mis intenciones abandonarte en este momento. Aquí estoy, mas cerca de lo que nunca estuve, pues he aprendido a través de ciertas situaciones que mis letras son la ventana de mi alma y aquí estoy, mas cerca de lo que nunca he estado. ¿Que por qué no he venido de visita? Es gracioso, siempre estuve aquí, nunca me he ido. La verdad es que así parecía hasta hoy cuando las ventanas se abrieron, las luces entraron y observé que no todo estaba bien. Algo de polvo en las paredes y muebles, mucha suciedad en el piso y el viejo espejo ya no reflejaba mi rostro por tanta suciedad. Miré a mi alrededor aterrado e incluso molesto de todo el desastre que había esta casa. Pero ¿Qué iba reclamar si yo también había colaborado en dejar este sitio así? No había nada mas que ponerse a limpiar un desastre que no fue causado por mi, pero que en ultima instancia, yo también tuve algo de parte. Empecé por las ventanas, para que mi fiel aliada, en mis mas duros momentos: la luz, me ayudara a limpiar. Luego tomé los muebles y estantes, el piso seria la ultima de mis preocupaciones, pues era mas fácil limpiarlo. 
Había otras personas ayudándome a limpiar el lugar, y gracias a Dios que era así. Sin ellas no me daría cuenta de ciertos puntos que estoy dejando sucios. Los dueños de este sitio se han portado indiferentes y se han acostumbrado a la suciedad, pero si alguien les muestra aunque sea un poco de limpieza, ellos también limpiaran mas. Y eso alguien soy yo, que se convierte en un tú, y luego toma forma de un nosotros. No planeo enredarte con los hilos de mis pensamientos, pero si planeo decirte que he vuelto.
La luz se comenzó a filtrar sigilosa por las ventanas cuando la capa de sucio dejó de ser tan espesa y pude ver mi antigua casa desde una nueva perspectiva. Los libros llenos de polvo, con sus miles de historias añorando ser leídas en voz alta de nuevo, me gritaban y me dirigí hacia ellos, limpiando y ojeando cada uno como a la niña de mis ojos. Cada estante iba recobrando vida mientras limpiaba y limpiaba. Dejé de ultimo, muy a pesar de mi programación, el viejo espejo, y el piso fue la penúltima actividad. El espejo me tomó por sorpresa al limpiarlo, pues tenia un marco muy brillante, y el cristal no tenia ni una sola raya, grieta o imperfección. Pero lo que mas me sorprendió fue el reflejo. Yo, que se transforma en un tú, y luego en un inevitable nosotros, estaba sucio. Mi cabello estaba lleno de telarañas, tu ropa estaba toda sucia y el polvo estaba alojado en nuestra piel. Subí las escaleras a darme un baño y luego contemple el reflejo limpio. Y eso era lo que debía hacer siempre que viera polvo: no esperar a que se acumulara. En esta casa ya se había acumulado pero dependía de mi dejar que pasara de nuevo o no. Ya no estoy lejos aunque no me dejen salir, no estoy cerca aunque no me dejen entrar, pero mírame: Estoy mas cerca de lo que nunca he estado porque estas letras son una ventana a mi alma, por la cual puede acceder desde un gigante hasta un enano. Imagínate que y quién podría entrar si supiera abrir la puerta.

-2016-

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Cometer

Son solo pequeñas cosas las que me hacen pensar que tú y yo somos el uno para el otro... pero de pequeño se va a lo grande y he cambiado...