lunes, 31 de julio de 2017

3. Quod amandus

Antes de leer esta historia pasate
 por la primera y segunda en los siguientes enlaces:

* * *

''Quod amandus'' en latín quiere decir: La que debe ser amada. 
Al evolucionar la lengua y tener las transformaciones vulgatas 
pasa a ser el nombre propio: Amanda.

Las hojas caían espesas ese otoño y no había lugar en mi ser para describir que sentía. Las personas me daban sus condolencias y yo solo miraba el lugar donde mi amado yacía, inerte y dormido para siempre. Eso es la muerte un sueño profundo del cual nadie te puede despertar, que puede pasar en cualquier momento y en cualquier lugar. Pamplona nunca se sintió tan fría, el otoño nunca fue tan oscuro como ese octubre, y jamás volvió a llegar la primavera... por lo menos no para mí.

* * *

Caminé por el bosque sintiendo cada palabra de la nota que encontré en mi ventana la noche pasada. La herida que cubría la venda de mi brazo me dolía muchísimo, la verdad es que Javier era pésimo con la puntería pero tenía una fuerza increíble.Aun así lo único que tenía en mente eran los ojos oscuros de Alexander, mirándome sorprendido al ver la sangre en mi brazo y luego mirándome tiernamente en la sala de su casa cuando casi me besó, esos ojos de los cuales yo guardaba un recuerdo borroso... Mis mejillas se encendían aún con aquel recuerdo y seguí el camino hasta el claro del bosque donde Eros me había flechado, pero yo creía más en Ágape. Sí, Eros nos había flechado, pero yo sentía Ágape en mi ser, el amor perfecto, ese que me invadía, ese que estaba segura que lo invadía a él también. Las hadas de los bosques de Pamplona habían dejado caer su polvo mágico sobre nosotros y por primera vez en mucho tiempo sentí la felicidad danzar en mi pecho, jugar y hacerme sonreír, entonces volvió la primavera.

* * *

En Pamplona cuando azotaba el invierno todos rezábamos por las cosechas, para que no se perdiera el trigo, para que los tubérculos se mantuvieran bajo tierra. Cuando empezaba a llover granizo rezábamos a La Virgen para que cubriera la siembra con su manto y al terminar las letanías el granizo se detenía, y salíamos a limpiar y salvar el trigo que el frío hielo no había matado. En un funeral al terminar las letanías solo había lágrimas que secar, nadie que levantar... los muertos no volvían, se quedaban acostados inertes... al igual que el trigo aplastado por el granizo. Yo quería ser ese trigo... quería ser la que se quedara acostada para siempre al lado del ser que más amaba, el que me había dado la felicidad, pero no, los dioses tenían un plan distinto para mí, y juraba que si pudiera cambiarlo lo haría.

* * *

- Pensé... pensé que no vendrías. - Dijo Alexander sonrosado. Su tez estaba hermosa, y era un reflejo de la mía. - Javier quería venir vestido con alas y ahora flecharme a mí, pero...
Una carcajada se escapó de mi garganta al imaginar a Javier de ángel del amor. Y Alex se me unió. Sentía el Ágape invadir el claro, llenarnos de amor perfecto.
-Tú... - Él tenía 17 años es decir que pronto debería elegir esposa según las tradiciones de nuestro pueblo.
-¿Yo...? - Me sostuvo la mirada.
- ¿Ya has elegido esposa? - Le pregunté. Se suponía que el debía ser el que se propusiese, el que me acortejase, pero yo... no quería perder la oportunidad. Se quedó pasmado y el color rojo de sus mejillas se intensificó.
- No lo he hecho, Amanda. Yo...- Duba al responderme. - Pero es que yo... Según estas tontas tradiciones debemos... - Se le trababan las palabras. - Es decir yo he conocido a alguien. - Y el hielo del invierno cayó en verano.
- Oh...- Fue lo que logré decir.
- Y estoy enfermo... No he querido elegir una esposa para no causar tales problemas a alguien más, ya mis padres tienen suficiente con...
Lo que dijo se perdió dentro de mi. Estaba enfermo. Por eso se sentaba a tanto tiempo cada día, por eso sobre protegía a Javier, por eso trabajaba más que los demás y luego no salía por días de su casa. Por eso algunos de mis recuerdos eran borrosos, o solo de Javi. Estaba enfermo.Todos los hilos de las Parcas confluían aquí mi destino no era ser amada, mi destino no era estar con nadie... mi destino no era ser amada. ¡Ja, que risa que mi nombre sea la mejor sátira de mi vida!

* * *

-Vamonos ya, Amanda. - Escuché la voz de mi madre y un llanto desconsolado volvió a salir de mi garganta. No quería, no podía. ¡Papá, levántate! ¡Sal de ahí! ¡Surge de tu muerte como el fénix! No me dejes sola...
Esas noches y días pasaron sin amor en mi vida, la Guerra civil había acabado y los espíritus de los caídos volaban sin cesar por todas partes. No, no lo podía aceptar. Todo sería frío... el invierno, el otoño, la primavera y el verano serían fríos de nuevo, nunca volvería a sentir calor, jamás volvería a sentir amor. Filia rondaba mi casa siempre, y lloraba conmigo la perdida de mis familiares. Eros no se me acercaba por mi tierna edad y Ágape pasaba de lado mi existencia. Nunca me tomarían como esposa, nunca sería feliz, una triste huérfana de padre... Y el invierno cayó suavemente abrazándome, dándome paz... pero nunca felicidad. Un año transcurrió de la perdida de mi padre... y en funeral... fue la primera y ultima vez que Alex me abrazó.

* * *

Alex me abrazó al verme llorar, todo lo que había dicho se había perdido en el viento. Yo ya no soportaba nada, no quería nada, mi existencia era un circulo miserable de...
- Te he conocido a ti. - Escuché a una voz lejana. - Te he conocido a ti en tus sonrosados pómulos, en tus amargas lágrimas, en tus gritos de dolor y de espanto, en la rabia de tu semblante, te he conocido, Amanda... A ti te he conocido, y a pesar de que no ha pasado tanto tiempo, la flecha de Eros que literalmente cayó sobre ti, cayó sobre mi al mismo tiempo, al mirarte, al escudriñarte yo...
Lo tomé del rostro y le dí un beso. La felicidad volvía a danzar con mi alma. Sentía a Filia sonreírme de nuevo, vi a Ágape caer sobre nosotros y Eros invadió nuestros cuerpos. Mis manos buscaron mas allá de su camisa, y las de él se perdieron en los lazos de mi vestidos. Eramos dos simples niños jugando a ser adultos, pero así estaba bien que se cayera el mundo, que el fin del mundo estallara. No me importaba nada.
- Amanda... yo. - Me decía jadeante al oído.
- Dejemos que pase...- Ya no quería más ''no'' en mi vida, y sentía que era lo correcto. Vi los días de juegos en el parque, las noches de miradas sigilosas en las fiestas, el dolor de su abrazo en el funeral de mi padre... Eran cosas pequeñas, sin importancia, pero ahora encajaban en el rompecabezas que se terminaba de armar con la unión de nuestros cuerpos.
Dejaría el cielo caer y me entregaría por completo aun si saber si el sería el hombre de mi vida, y si así era que cayera el cielo entonces.
Sentí sus manos deshacer los lazos de mi vestido, le quite su camisa apresuradamente...
- ¡Alex! - Era Javier. - ¡Alex dónde estás! ¡Mamá te busca!
- ¡Y UNA MIERDA! - Gritó Alex. Se vistió, anudo los lazos de mi vestido y me besó. - Lo siento. - Dijo, y corrió a casa.Y de nuevo estaba sola, confundida, llorando en soledad.

* * *

Una semana transcurrió, una larga semana donde no supe nada de nadie. Me encerré, no comía, no salía. No quería vivir.
- Amanda.- Escuché a mi madre llamar suavemente al otro lado de la puerta. No respondí. - Amanda... Aquí está Alexander. - Una energía extraña recorrió todo mi cuerpo y salté de la cama. Me volví a acostar avergonzada.
- Dile que se vaya. - Él no había hecho nada malo, pero era yo la que se había dejado llevar por miles de sentimientos encontrados, era yo la que había...
La puerta dio un clic y lo vi frente a mí. Se me acercó y mi madre entró con él.
- Amanda, siento haberte dejado sola tanto tiempo. Pero tuve que ir a la capital y... Tranquila. He regresado a tu lado, como nuevo. - Lo miré incomprensiva. - Desde el funeral de tu padre bloqueé un sentimiento, un sentimiento que vino a mi mente cuando nos visitaste, un sentimiento que me invadió en el claro. Lo recordé, no era algo desconocido.. Era... Eras tú. La necesidad de protegerte, la necesidad de estar contigo. No recordaba haber ido al funeral de tus padres, ni haberte abrazado luego por tanto rato. No recordaba a Javier celoso de que le quitaría a su amiga, no recordaba nada... Porque nunca creía en Ágape, ni en Eros... Solo en Filia, ese amor familiar... pero hora creo en la trinidad del amor que conforma un todo... y es por ti. Mereces ser amada y no solo desgracias. Las flechas de Eros habían pasado de ti y de mí por que ya nos habían flechado desde antes que naciéramos.''Etxe Berria''... En la lengua antigua significa ''casa nueva'' y esa oportunidad que Javier despertó... ''Ándres protáti'' que en griego quiere decir ''protector de hombres'', lo que yo siempre he querido ser... ''Quod amandus''... ''La que debe ser amada'', Tú. - No dijo nada más. Metió su mano dentro del bolsillo y sacó una cajita muy pequeña, la abrió y vi resplandecer una gema verde, una esmeralda, la piedra del color de la esperanza, y volví a sentir a Filia, Ágape y Eros en mi, ahora para siempre sellados en el anillo que se deslizaba en mi dedo. 

domingo, 30 de julio de 2017

2. Ándres prostáti

   La primera parte de esta historia, titulada ''Etxe Berria'' ,
   la encontrarán en el siguiente link:

* * *

Andrés prostáti en griego quiere decir: ''Protector de hombres''. 
Con la evolución del lenguaje pasó a ser: Alexander.

Siempre debí cuidar de Javier, solo 2 años mayor y yo era como su papá. Nuestros padres han sido buenos hasta ahora, pero los trabajos del campo exigen eso, trabajo. Eramos afortunados de poder abrazar a papá cada noche antes de dormir, y besar a mamá cada mañana cuando nos daba de desayunar. La felicidad nos arropaba cuando en los sábados corríamos colina arriba con nuestro carrito hecho de tablas, mecates y latas, rodábamos colina abajo y el mundo desaparecía a nuestro al rededor. Disfrutábamos del invierno cuando ibamos por la leña y nos lanzábamos bolas de nieve, armábamos muñecos y volvíamos a casa con las caras coloradas. Amontonábamos las hojas en otoño hasta formar una gruesa pila para lanzarnos sobre ella para luego rehacerla una y otra vez. Eso era y es Pamplona para nosotros: un paraíso, y ahora... Debía cuidar de Javier.
-¡Alex, me lastimas, joder! - Gritó mi hermanito y me hizo salir de mis pensamientos. Le solté de mi agarré y lo miré a los ojos.
- ¡Alexander! ¡Javier! ¡Venid a casa! - Volvió a gritar papá desde la granja.
- Tú no hiciste nada. - Fue lo único que logré articularle a mi hermanito. El asintió poco convencido y trago saliva. Caminamos en silencio a casa.
El calor de la cocina llegó a nuestros rostros, la carne recién asada, el pan acabado de hacer, jugo de moras silvestres, mantequilla y mermelada, café y leche. Todo en la mesa para nosotros cuatro. La preocupación no abandonaba el semblante de Javier, nunca había sido buen actor.
- ¿Qué tal lo habeis pasado hoy en el campo? ¡Mirad que os he visto con las flechas y arcos! - Dijo mamá sonrosada de la alegría.- Sois unos expertos en artesanías. 
- Yo... eh... - Javier no iba a poder decir...
Pum pum, pum. Sonó la puerta de la casa. Papá se levantó de la mesa y fue al recibo, mi alma abandonó mi cuerpo y Javier empezó a llorar.
- Lastimé a Amanda. La hija de los vecinos, mi puntería es bien mala y yo... - Empezó Javier.
- ¡QUE MI HIJO HA HECHO QUÉ! - Se escuchó la voz de papá desde la sala. Mamá se levantó de la mesa y fue al recibo seguida de nosotros dos. Allí frente a papá estaba nuestra vecina con su única hija, ella había perdido a su padre en la Guerra civil española. Ahora solo estaban ellas dos, y los hermanos de su madre, que aun no regresaban a casa. Papá miró a Javier y le haló del brazo, se arrodillo frente a él y lo miró con una ternura impresionante.
- ¿Por qué no me los has dicho? - Dijo.
La madre de Amanda solo quería solucionar el problema, ya que las familias eran amigas desde hace tiempo. La chica seguía con las mejillas encendidas, pero su mirada buscaba otra cosa. Pasaron y cenaron con nosotros. Fue una cena de disculpas y aclaratorias para los adultos, tensa para los más jóvenes. Al terminar de cenar, mamá preparó más café y fueron, sin nosotros tres, al patio trasero a hablar ''cosas de grandes'', ¡Ja, y una mierda! Cuando nos dejaron solos pudimos hablar.
- Yo, Amanda...- Dijo Javier. 
- No tienes que decir nada. - Dijo Amanda mirando a otro sitio. Mi vista se posó en su brazo ya curado. Ella lo notó y se sonrojo, no se porque esa vista de ojos verdes me hizo sentir escalofríos. - Vale... y... ¿Vosotros vais a tirar con arco siempre? ¿Sabían que Apolo es el dios que da esa habilidad a los mortales? 
- ¡Eso suena a tonterías! ¡Los dioses están extintos! - Dijo Javier cruzándose de brazos.- Son como los cuentos de las hadas del bosque de Pamplona ¡Pura mierda!
- Moderate, Javi. - Dije con mirada reprobadora. - Controla tu vocabulario frente a las damas, y acepta las creencias de los demás. A parte nosotros somos católicos. 
- Vale, Alex. - Su mirada fue directo a un trozo de pan que había quedado en la mesa. Y se movió a por él dejándonos a Amanda y a mi solos en la sala. Se me aceleró la respiración y sentía mis latidos en las orejas. Me le acerqué y dije:
- Sabes, lo siento por la estupidez de mi hermano. 
- Vale. - Fue lo que dijo. Me miró detenidamente y una fuerza desconocida me impulso a acercar mis labios a los de ella y...
- ¡Venga, Amanda, vamos! - Escuché a su madre decir desde el patio. Se levantó sonrosada, acomodó sus cabellos negros y salió corriendo de la sala. Quedé estático en la sala, con un sentimiento desconocido recorriendo mi cuerpo, escuché las despedidas y cuando la puerta se cerró.
- ¡Os he visto idiota! - Dijo Javier pegándome con un cojín en la cara. 
- ¡Déjalo ir, Javi! - Dije con un extraño calor en la cara.
- ¡Pero si te has puesto rojo! ¡Te gusta Amanda! ¡Mamá, Papá, Alex ha encontrado esposa! ¡He hecho un buen trabajo como Eros! - Decía Javi.
- ¡Tú no crees en la mitología! - Le grité pero no podía negar nada más. Mis padres rieron con los chistes de Javier, y yo me quede plantado en el sofá, abrazando el cojín por largo rato.Y decidí hacer algo arriesgado. Subí las escaleras, tomé papel y lápiz y escribí una pequeña nota: ''Amanda: Encuentrame a media tarde en el lugar donde Eros te ha flechado para mí'' A. Corrí a casa de los vecinos, toqué la ventana de Amanda, dejé la nota allí, me alejé vi que la tomaba y corrí a casa invadido de la misma sensación que sentí en el sofá hace un rato.

1.Etxe Berria

-''Exte berria'' significa ''Nueva casa'' en lengua euskera. Con el tiempo este término evolucionó al nombre propio ''Javier''-

* * *

Al sur de España hay una localidad llamada Pamplona, donde las estaciones pasan una tras otra, la nieve cae, florecen las flores, el sol brilla y las hojas caen de los arboles. En los años mozos de aquel sitio, Javier vivió su infancia. Corrió por los campos de su granja como nadie y sintió la libertad del viento sobre su rostro. Observó cada atardecer como si fuera el último y estudio el comportamiento del mundo a su alrededor, hasta aquel día...
-Vamos... ¡Vamos, Javier! - Le gritó su hermano mayor.
- Ya voy, ya voy, Alex..-Respondió apresurado, mientras amarraba un mecatillo en una madera de mimbre.
-¡Venga que ya luego papá nos encuentra y no podemos hacer nada!- Ambos estaban desesperados, la adrenalina corría por sus venas. Cuando Javier estuvo listo ambos se adentraron en el bosque. Corrieron sigilosos como linces que cazan, y llegaron a un sitio bastante iluminado. Era verano y en el claro estaban las latas que usaban para practicar.
-Bueno, aquí están las flechas- Dijo Alex. Colocando frente a Javier 10 lanzas plateadas hechas con un grueso alambre -material que robaban cada cierto tiempo del granero de su padre.- Recueda que cumplen su función, eh. Debemos tener cuidado de no lanzarnoslas a nosotros mismos. 
-¡Si! - Javier colocó al lado de las flechas dos rústicos arcos, hechos con madera de mimbre, lijados y sostenidos con el mecatillo. Eran armas medievales, pero a los hermanos les parecían las más modernas de todas. Situaron algunas latas frente a ellos, se alejaron diez metros y comenzaron a usar su recién fabricado armamento. Javier tenía una muy mala puntería mientras que Alex era un experto tirando con el arco. Cada uno tenía cinco oportunidades para derribar su lata. Javier contó con cuatro intentos y restó uno solo. Tensó el arco, posicionó las piernas y...
- ¡Javier! ¡Alex! - Gritó una gruesa voz desde la granja. El pequeño perdió la concentración y la flecha paso pitando a unos cuantos metros lejos de la lata.
- ¡Ahhh! - Se escuchó un grito junto al lugar donde la flecha había caído. Una voz fina era la dueña de aquel grito y de entre los arboles, con una flecha clavada en el brazo, salió una pequeña niña.
- Amanda... - Dijo Alex. Ella era la hija de los vecinos, que compartía la edad de 15 años con Javier.- ¿Qué haces aquí?
- ¡Si sois idiotas! ¡Cómo se os ocurre lanzarme una flecha! - Los pómulos antes blancos de la chica estaban rojos de la rabia, y el vestido que llevaba puesto esta ya con una mancha en una de las mangas que crecía y crecía en color carmín. - ¡Cómo le explico esto a mis padres! - Javier estaba más blanco que la nieve de enero. 
- ¡Corre! - Dijo Alex, tomando a su hermano del brazo y perdiéndose en el bosque.

viernes, 28 de julio de 2017

Soledad

¡Ah, hola! Al final si llegaste
Te esperaba la verdad, entra
Allí hay té y café, algunas galletas
Sírvete, que ya estamos solos
¿Sabes? Dudé tu venida
pero siempre llegas, tarde o temprano...
Soledad.

jueves, 27 de julio de 2017

Nuevo país

Los aplausos se escuchaban a lo lejos, había una fiesta, una celebración, pero yo no podía estar presente, tenía mi propia fiesta en unos momentos. Un país que nace siempre es razón de celebración pública, pero estar enamorado de alguien comienza siendo privado. Me monté en el corsel de mi padre, acomodándome el velo y con cuidado de no rasgar el vestido de fiesta y cabalgué hasta el pueblo; en una casa que quedaba casi en las afueras de nuestro reino, me esperaba un caballero. Tenía mi propia fiesta.
Mañana el nuevo país sería nombrado y entregado a mí, por ser la primera concepción de los reyes. Todos esperaban grandes cosas de mí, fortuna riquezas, lo típico... yo solo quería ser libre de las ataduras del castillo, amar de verdad, como esas princesas y príncipes de los cuentos de hadas, pero las cosas no eran tan fáciles, y las hadas ya habían huido al bosque. Un largo suspiro se escapo de mi boca.
Los ojos curiosos me siguieron desde el castillo, ver a la princesa del nuevo reino y nuevo país, cabalgando mientras el sol se ponía, hacia el otro lado de la ciudad, hacia un lugar lejos del banquete de celebración, no era común, pero nadie hacía más mención de ello que simples cuchicheos. El vestido me quedaba algo apretado en la cintura mientras montaba, pero valía la pena, mi caballero esperaba dócil y paciente. La guerra había terminado ya, y la presencia real solo debía ser cumplida por los reyes, mis hermanos y hermanas estábamos exentos aunque ellos si se quedaron a la fiesta. Detuve al corsel, me bajé cuidadosamente y entré en la casa que habían dejado abierta. Me quité el velo y los guantes y los dejé sobre el mueble de la sala y allí, a unos metros, en pantalones nada más, estaba él. 
Me miró sonrió, se me acercó y nos fundimos en un apasionado beso, sin dejar que nada ni nadie nos interrumpiera. Caímos en el sofá, sus manos recorrieron mi pecho y fueron hasta las ataduras del vestido y riendo me dijo:
-Tendrás que agradecer de por vida a la princesa, por haberle cedido un vestido real al príncipe del nuevo país ¿O debo decir futuro rey?
-Sí, le debo la vida. - Le respondí y la noche cayó sobre nosotros.

martes, 25 de julio de 2017

Flash back

- ¿Lo recuerdas? - Preguntó Simón.
- Si - respondió José - así fue:
En el tiempo de antaño estaban los mozos en una esquina de la Plaza Bolívar, cerca de la Catedral de Caracas, esperando a que los oficios religiosos terminaran para poder salir a coquetear y acortejar a las dulces chicas que iban con sus madres a por un helado, o por un café, después de la misa de las cuatro de la tarde. Ya con el repique de campanas, de la iglesia salían hombres y mujeres por igual y los muchachos, discretamente, limpiaban sus chalecos y alisaban sus pantalones, lanzaban miradas a las chicas que iban de aquí para allá con sus vestidos y guantes largos, les invitaban un té o un trago y tenían el deseo de que Caracas y la plaza se congelaran por una noche para hacer infinito el momento cuando el amor se encuentra con el amor... Aunque, hubo dos mozos que no se acercaron a ninguna chica, a ninguna moza, solo se miraban a los ojos, entre ellos dos, sin que nada más existiese, uno se levantó, aliso un poco su chaleco, miró el reloj de bolsillo y le hizo una seña al otro para que lo siguiera. Nadie se percató de la ausencia de los dos chicos, estaban solos, acompañándose mutuamente.
Se conocían desde hace tanto tiempo que ninguno de ellos sabía con certeza desde cuando, en la niñez estaban juntos, jugaban a ser héroes por los barrios de Caracas, salvaban doncellas y mataban dragones en las largas escaleras de los barrios de Catia, escuchaban la radio juntos hasta quedarse dormidos, comían galletas con permiso y a escondidas de sus padres, dormían juntos cuando sus hermanos les contaban historias de terror... Y cuando llegó el momento de elegir una esposa, ninguno se decidió. Se bastaban el uno al otro con su compañía. 
Juntos, aquella tarde de la que te hablo, se fueron a un pequeño parque cerca de la plaza, se sentaron sobre el pasto, se miraron mutuamente y se perdieron en los brazos del otro, sus labios ya no fueron suyos, sus manos ya no se pertenecía, los chalecos ya no estaban sobre las camisas y de aquello solo eran testigos la luna y las estrellas... la ciudad protegía a aquellas almas que se amaban mientras entraba la noche. Piel morena y piel trigueña se tocaban y se conocían, hasta que uno de ellos tomó el reloj y se percató de que era tiempo de volver a casa; seguros de que nadie los veía se tomaron de la mano y caminaron hasta su hogar. Los pantalones estaban un poco sucios y los chalecos no volvieron a su lugar esa noche, pero esas manos nunca se separaron.
Años más tarde un flash de una cámara en el mismo parque, una sonrisa, un beso... y días luego una foto en la sala de una casa, de dos hombres que por los hombros se abrazaban. Nuestra casa.
-Sí, lo recuerdas -Dijo Simón con una sonrisa.

lunes, 24 de julio de 2017

VY Canis Majoris

Desperté pensando en algo más grande que el sol
una luz más potente encerrada en si misma
una fuente de energía más poderosa que lo que alimenta
nuestro mortal mundo destinado a sucumbir en su fuente de agua fresca.

Me puse a pensar en lo efímero de mi existencia
en como los días pasan y los segundos se paran
cada momento es un kairoi para cada quien
como no pensar entonces en ti.

Ya que los versos se me salen sin permiso
pienso en algo más grande que el sol y ...
me encuentro con tu amor, tu pureza y tu alma.
Allí, en medio de todo eso, estoy parado.

¿Rojo? Hum... ¡Ah, rojo! ¡Pasión! ¡Amor!
Ese es el color del brillo de esa estrella
más poderosa y más grande que la nuestra
¿Pero qué significa para mi el rojo?

Para muchas civilizaciones es estabilidad económica
para muchas otras lo negativo y peligroso
para mi... para mi es la pasión, el amor, el deseo
algo tan inmenso que tiene varios tonos.

Más grande y más lejos, allí esta esa estrella
iluminando, siendo más vieja que la existencia del mundo
como nuestras almas, como nuestro amor, como nuestros sentimientos
como el sentido de la vida del hombre.

Tan grande que miles de misterios contienes
y quizá hasta el sentido de la vida que el humano hace años perdió
Brillando para ti y encerrada en nubes tan calientes
que derretirían hasta el alma más fría.

¡Ah, luz tierna sobre mi piel, sigue cayendo sobre mi y
aún después de mi muerte alumbra y se guía!
¡Tú mas bella que el sol, no perezcas y continua
iluminando el basto y oscuro universo de nuestra vida!

domingo, 23 de julio de 2017

Skin

No me tienes que dar las gracias
el amor no se mendiga, se siente
y eso es lo que hacemos tu y yo
cuando nuestra piel siente la del otro.

¿Gracias? No, mejor ámame como lo has hecho,
porque el amor no se destruye se transforma
tócame, sienteme, ámame, transformame
que tu piel sienta la mía y así sucesivamente.

El verde es esperanza, armonía esa que me provoca tu tacto
¡Gracias a ti, mas bien! ¡Gracias a ti!
Por los besos silenciosos, y las caricias oportunas
por las miradas de ternura y el amor que fluye.

Mi alma ya había tocado la tuya y tu alma había tocado la mía
se habían desnudado y se habían conocido
se habían sentido, tocado y desmentido
se habían enamorado antes de nosotros haber nacido.

Te desnudé en mi mente, te sentí mio, te hice mio
Me desnudaste en tu mente, me sentiste tuyo, me hiciste tuyo
Nuestras almas danzan en un vaivén continuo
en un frenesí de locura y pasión

Los soldados luchan para entrar en la ciudad prohibida
nuestros sueños se refugian en mi corazón y en el tuyo
Tus manos tocan las mías
y la electricidad recorre nuestros cuerpos.

¡Ah, que placer estar entre tus brazos!
¡Oh, que dulzura tus besos robados!
¡Ah, que delicia tu aliento en mi cuello!
¡Oh, tu complaciente toque!

Se siente la brisa fresca al terminar la batalla
los soldados se han retirado perdidos y desorientados
somos vencedores tú y yo
aunque ya estamos agotados, aunque no derrotados.

Cuan asombroso es el fuego que recorre
los ríos de mis venas que se conectan a tu alma
llenándonos de calor mutuo, de deseo infinito
de amor sublime y perfecto.

Cuan placentera es la victoria en tus brazos
Que fresco el último beso al morir el sol
Que excitante el primer beso al nacer la luna
Que feliz el toque de nuestros cuerpos y almas desnudas

Ya rompe la aurora y la noche pasó sin darnos cuenta
Ganamos más que una batalla y conquistamos más que una ciudad
Ganamos amor y nos conquistamos mutuamente
Los soldados nos sirven, y ahora nuestros reinos son el mismo.

¡Ah, que placer estar entre tus brazos!
¡Oh, que dulzura tus besos robados!
¡Ah, que delicia tu aliento en mi cuello!
¡Oh, tu complaciente toque!


viernes, 21 de julio de 2017

Te regalo

Recuerdo con claridad que en la primera entrada de tu blog
decías no saber si el color verde volvería a tu vida
no sabías si la esperanza y la paz volverían a tu vida
y ahora te pregunto... ¿Han vuelto?

Te regalo las praderas del campo, verdes cristal
donde sopla brisa fresca, donde hay paz y armonía
Te regalo las montañas que bordean el bosque, verde oscuro
donde es frío y agradable y el sol se filtra por entre las hojas.

Te regalo las hojas de los arboles, que el verano pinta de verde brillante
suaves, danzarinas en el viento, apacibles... esas que pintan la luz de otro color
Te regalo el verde reflejado en los lagos y arroyos
verde calmado, donde puedes sumergirte y ser uno con la tranquilidad.

Te regalo el verde que crece sobre las rocas, el musgo
que sirve de almohada a los cansados viajeros y medicina a los enfermos
Te regalo el verde del mundo, en sus distintos tonos para que sepas...
que hay paz y armonía... y esperanza en todos lados.

No recuerdo el momento exacto donde la flecha cayó en mi pecho
No recuerdo cuando me volví cautivo de este bosque
pero sé que te pertenece de maneras inexplicables
y la luz siempre se filtra aun cuando la noche es oscura.

Un color tiene distintos tonos... pensabas que ese color nunca volvería
Llorabas amargamente el (des)amor y el dolor
pensabas que ese verde, tu color -mi color- no volvería
pero ahora te pregunto... ¿Ha vuelto?

jueves, 20 de julio de 2017

Carmín

El sol resplandeciente esa mañana,
las hadas pintaban de rojo las flores blancas
anunciando la muerte de un ser querido.
La ninfas colgaban coronas de ramas en los arboles,
que los pajaritos usaban como nido y
las dríadas esparcían chispazos de luz aquí y allá,
el bosque había amanecido de luto.

Carmín y perfumada se vistió la alumna para visitar a su maestro.

Los duendes pintaban dibujos
en las cuevas más profundas
Los elfos trabajaban las rocas
para hacer los lapidas de los difuntos
¡Preparen una de mujer y una de hombre,
las Parcas han aparecido, hoy...
el rey y la princesa morirán!

La corona el rey se puso para ir a ver su hija.

Los centauros transportaban los cuerpos
por el tupido bosque lleno de rocío.
La reina miraba por las ventanas del castillo
lágrimas soltaba de ver muerto al amado
su hija a su lado, y ella...
ella sola en un gran palacio.

El maestro enseñó con destreza las artes del amor a la princesa.

Cuentan los Aedos que la historia fue
un rey en busca de su hija y una princesa lejos de él
Corrieron ambos a su encuentro, fortuito de pasión
de una pócima de las brujas uno de ellos bebido
Embebido de su pariente se enamoró
Por suyo lo tomó y al acabarse el encuentro
la poción y su efecto se terminó.

El maestro era el rey y su la alumna la princesa.

¡Ay, pero que sentir! Que horrible descubrir
que uno de ellos bajo el encanto y el otro bajo el ruin
y dulce deseo de su propia carne hecha vida a su lado.
Al despertar la princesa del encanto y el rey feliz de su resultado
revelo a su hija los contratos que con las Parcas había sellado.
Un alto precio debía ser pagado y en su perfume la pócima había mezclado
Y ahora los dioses exigían se cumpliera el intercambio.

Juntos en la habitación amor y odio en una cama se consumó.

Cantan los Aedos las penurias del reino perdido
Celebran las almas del Hades haber ganado un amigo
Apolo llora la perdida de dos de sus hijos
Hermes guía estas almas a lo que sigue en su destino
El castillo ahora esta solo, sola la reina
Sus sirvientes y criados sienten la pena
Ella cree que murieron en pureza.

El pago era sus vidas al terminar el acto y revelar el pacto.

Un ángel hecho de barro que los dioses dieron a luz
descendió en el momento que el maestro a su alumna por suya tomo
esperó la revelación y con el llanto de la princesa el también lloró
Debía matar ambos para de los dioses cumplir la libación
aunque por ser creado de ellos, amor había en su corazón
mató al rey primero y vio en la princesa desesperación
la forma de ella tomó y la espada levantó.

Carmín vistió la mujer al salir del palacio, nadie la conocía, solo sabían que iba de paso.

La reina lloró eternamente a su hija
y miraba constantemente los retratos de su difunto esposo
pedía a los dioses con vehemencia algún regalo le dieran
ella a cambio les daría el collar de su hija
tejido por Afrodita para su primera concepción
ese collar se convertiría en eterna ofrenda
ese collar se convertiría en su redención.

Carmín se vistió la viajera para regresar a su villa y carmín vistió siempre, desde aquel día.

El ángel transformado en la princesa la espada le otorgó
- Matame ahora, dulce mujer, pues ya no eres niña
ofrece a los dioses mi alma, y continua tu vida -.
Ella desesperada obedeció sin vacilar, su propio rostro reflejado
en el ángel vio llorar, luego sonreír y hallar la paz.
Supo toda la historia del reino, y en su lugar
alzo un templo a los dioses por su vida perdonar.

La viajera torno a su hogar, su lugar, después del trigésimo primer ciclo lunar.

El collar de Afrodita volvió a brillar en el cuello de la princesa frente al mar
Su madre la reconoció nada más ella llegar los dioses habían sido ambles en su potestad
Supo la historia del rey y la corona con orgullo empezó a portar
Aunque su hija al trono nunca pudiera llegar
La princesa murió a corta edad, los dioses le devolvían la virtud de la virginidad
La reina volvió sonreír y años más tarde a su reencarnación
Un ángel a su puerta tocó y le anunció que sería la madre de un dios.

Un reino perdido que en una historia diferente encontró su salvación.

miércoles, 19 de julio de 2017

Más cerca de lo que nunca he estado

Hola. Soy yo. no te pido que me recuerdes, pues he estado ausente bastante tiempo, pero siempre estuve vigilandote de lejos. ¿Me fui? Si, y lo siento, pero no eran mis intenciones abandonarte en este momento. Aquí estoy, mas cerca de lo que nunca estuve, pues he aprendido a través de ciertas situaciones que mis letras son la ventana de mi alma y aquí estoy, mas cerca de lo que nunca he estado. ¿Que por qué no he venido de visita? Es gracioso, siempre estuve aquí, nunca me he ido. La verdad es que así parecía hasta hoy cuando las ventanas se abrieron, las luces entraron y observé que no todo estaba bien. Algo de polvo en las paredes y muebles, mucha suciedad en el piso y el viejo espejo ya no reflejaba mi rostro por tanta suciedad. Miré a mi alrededor aterrado e incluso molesto de todo el desastre que había esta casa. Pero ¿Qué iba reclamar si yo también había colaborado en dejar este sitio así? No había nada mas que ponerse a limpiar un desastre que no fue causado por mi, pero que en ultima instancia, yo también tuve algo de parte. Empecé por las ventanas, para que mi fiel aliada, en mis mas duros momentos: la luz, me ayudara a limpiar. Luego tomé los muebles y estantes, el piso seria la ultima de mis preocupaciones, pues era mas fácil limpiarlo. 
Había otras personas ayudándome a limpiar el lugar, y gracias a Dios que era así. Sin ellas no me daría cuenta de ciertos puntos que estoy dejando sucios. Los dueños de este sitio se han portado indiferentes y se han acostumbrado a la suciedad, pero si alguien les muestra aunque sea un poco de limpieza, ellos también limpiaran mas. Y eso alguien soy yo, que se convierte en un tú, y luego toma forma de un nosotros. No planeo enredarte con los hilos de mis pensamientos, pero si planeo decirte que he vuelto.
La luz se comenzó a filtrar sigilosa por las ventanas cuando la capa de sucio dejó de ser tan espesa y pude ver mi antigua casa desde una nueva perspectiva. Los libros llenos de polvo, con sus miles de historias añorando ser leídas en voz alta de nuevo, me gritaban y me dirigí hacia ellos, limpiando y ojeando cada uno como a la niña de mis ojos. Cada estante iba recobrando vida mientras limpiaba y limpiaba. Dejé de ultimo, muy a pesar de mi programación, el viejo espejo, y el piso fue la penúltima actividad. El espejo me tomó por sorpresa al limpiarlo, pues tenia un marco muy brillante, y el cristal no tenia ni una sola raya, grieta o imperfección. Pero lo que mas me sorprendió fue el reflejo. Yo, que se transforma en un tú, y luego en un inevitable nosotros, estaba sucio. Mi cabello estaba lleno de telarañas, tu ropa estaba toda sucia y el polvo estaba alojado en nuestra piel. Subí las escaleras a darme un baño y luego contemple el reflejo limpio. Y eso era lo que debía hacer siempre que viera polvo: no esperar a que se acumulara. En esta casa ya se había acumulado pero dependía de mi dejar que pasara de nuevo o no. Ya no estoy lejos aunque no me dejen salir, no estoy cerca aunque no me dejen entrar, pero mírame: Estoy mas cerca de lo que nunca he estado porque estas letras son una ventana a mi alma, por la cual puede acceder desde un gigante hasta un enano. Imagínate que y quién podría entrar si supiera abrir la puerta.

-2016-

Piensa

Piensa en grietas...
Guarda información en ellas.
Piensa en pinceles...
Haz tu mundo con ellos.
Piensa en ti...
Únete a lo que te haga feliz.
Piensa en la tinta...
Lánzala en el lienzo.


-2016-

Locura

Yo profeso la locura
como estado perenne del ser humano.
Ese estado que nos permite movernos y
tomar decisiones.

El amor, el miedo, los celos... ¡LOCURA!
Esa que sientes cuando ves a quién amas
Esa que sientes cuando estás asustado
Esa que sientes con Dios a tu lado.

¿Cuando escribes no estás manifestando tu locura?
¿No dejas a los demás tu alma?
¿No te haces vulnerable?
¿No corres sobre piedras, encendidas, de lava?

¡Ay, pero que sentimiento!
Sentirse libre en la locura y querer estar más loco
Querer llorar de alegría y reír a carcajadas de tristeza
Ser bañado en el polvo de las hadas del bosque.

Las ninfas corren libres por los bosques y viven,
Los unicornios se pasean por el paraíso y viven,
Los dioses vigilan todo desde el Olimpo y viven,
Los humanos hacemos arte y vivimos, y no morimos.

El arte es vida, es locura... ¡Ah, elogio a la locura que nos regala Hamlet!
¡Arte divino de poder y desmesura que nos enseñó Macbeth!
¡Fausto no vayas a los limites o perderás tu alma!
¡Ofelia, las ramas de los arboles son frágiles ante las locuras que son como la tuya!

¡Simón tu escuchaste a Dios, te cuidado!
¡Francisco saltaste a la humillación por el servicio!
¡Renombres de renombres, ángeles, santos, pecadores!
Escuchen... Todos... ¡Todos estamos locos!

La locura lucida, esa es la de Ofelia, esa, esa.
¡Que locura tan llena de verdades y realidad!
¿Puedes tu declararte loco después de una tragedia?
¡Ay, corre entonces si tu respuesta es no! ¡Todos estamos locos!

Zeus otorgó vida al mundo, y la corrupción llego
Dio más y más vida de distintas formas y hoy...
¡Hoy a muerto a mano de sus hermanos!
¿Lo ves? Todos estamos locos.

Yo me declaro loco, loco por amor, por miedo, por valentía
Esa locura que hace actuar, esa locura lucida
¿Estoy loco y lleno de verdades? ¿La tengo? ¿Lo crees?
¿Estás loco tú y lleno de verdades? ¿Tienes esa locura? ¿Lo crees?

Cada día más locura, más amor, más dolor, más tragedia
No somos Sísifo destinados a una sola realidad
Estamos destinados a algo más grande, algo real
algo que no es efímero, algo que va más allá de la cordura.

Los locos sentimos, esos que somos llamado bufones
Que cantamos para los reyes y divertimos a los nobles
Que hacemos versos con espadas y luchamos con plumas
Esos locos que, al final, estamos llenos de cordura.



martes, 18 de julio de 2017

Te conocí

Y te dedico esto a ti que lees esto
Porque ya varias veces te he dicho cuan tuyo soy
Vengo de un mundo donde me creía dueño de mismo
hasta que te conocí a ti, me enamoré y perdí.

Aún conservo vestigios de esa vida libertina
que nada tiene que ver con la libertad
en cambio he estado mal, mal y mal
hasta que te conocí a ti, me enamoré y perdí.

¿Que fue en realidad lo que perdí?
El miedo a estar solo y sucumbir en mi mismo
La mentira que rodeaba un mundo idílico y desconocido
Las infidelidades de noches con distintas almas.

Hasta que te conocí a ti, me enamoré y perdí...
Perdí la inseguridad, la fatiga y la inmovilidad
Te conocí a ti y mi alma clama por ti
Así llamándote a esta mortal hora estoy.

Esta no es una noche de locura con alguien cercano
No es una tarde hermosa que la lluvia hace perfecta
No es nuestro hogar ni mucho menos las cartas de (des)amor
es una noche oscura y fría, sin ti a mi lado.

He cometido tantos errores, Amado, que no puedo contarlos
Pero quiero que por ti sean nuevas todas las cosas
y como tu eres capaz de eso y mas
entrego mi alma a todo lo puro que me puedas volver a hacer.

Te conocí a ti, me enamoré y perdí
Si... pero también gané, y no sucumbí más
No quiero seguir equivocándome como niño
pero tampoco quiero mi conciencia dormida como la de un adulto.

Muchas veces anhelo la sabiduría de la vejez
Y plasmo reflexiones en estantes vacíos de la inconsciencia.
Otras veces, como hoy, me siento solo y escribo
escribo poemas para que los leas.

Si sigo corriendo por las veredas de un bosque
llego a un río, sacio mi sed y continuo mi camino
sé que al final estarás tú, no te importará mi pasado
solo querrás mi presente y formarme un futuro.

Corro lejos, pero me caigo mucho... viendo para atrás
se por tu mirada bondadosa que me tendrás paciencia
y no quiero tensarla, por eso te escribo, mi Amado
para que la cuerda floja aun nos sostenga ambos.

La cuerda floja que se volverá suelo y firmeza
La cuerda floja que se transformará en viajes y hospedajes
La cuerda floja que se transformará en títulos de destreza... porque...
Te conocí a ti, me enamoré y gané.

Gané a alguien que me entiende más de lo que nadie nunca lo hará
Gané una persona que sabe lo que es sentirse como yo
Gané un amigo de los mejores que se pueden tener
Gané a mi Amado ¡Gané a mi Amado!

Respirar ya no es lo mismo, ni caminar tampoco
Pero en cada inicio te consigo, en cada esquina allí estas tú
mi pensamiento, mi música, mi poesía... Tú.
Y pasaron muchos, pero ahora estas Tú.

Te conocí a ti, me enamoré, perdí... y gané.

domingo, 16 de julio de 2017

Una sola verdad

Escuchar Take a bow de Rihana y pensar en la vida que se esta formando y la que se esta por formar es todo un universo... pero todo se acabo ahora. Ya no hay luces que guíen, no hay espacios que surjan de la nada, los discursos se quedaron sin fundamento y las palabras perdieron el sentido.
En algún momento los aplausos se escucharán más alto que cualquier cosa en el mundo, la libertad será todo lo que tengas y el libre albedrío se convertirá en obra de las manos de los hombres. La pizarras serán electrónicas e involucionaran a la piedra tallada, se verán películas en realidad virtual y volveremos al teatro, se escuchara música en formatos sofisticados y retomaremos los conciertos en conchas acústicas preparadas para ello. Los hermanos se amaran de verdad, los enemigos vivirán en el olvido, la vida no se vivirá... Se gozará. Mientras tanto en el crisol del fuego se purifica el oro del alma, bajo el dolor para luego ser hermoso. Los patines se deslizarán suaves como el viento sobre el hielo frío y el cuerpo danzará en el aire, caminará en el cielo y dormirá en la tierra... Mientras tanto naceremos en poemas de falsos, escritos en prosa, reviviremos en prosa escrita en verso y como el fenix alzaremos vuelo desde lo que quede de nuestro polvo al incinerarse nuestra vida.
Así, sencillamente así, se creará un nuevo universo, una nueva esperanza, una nueva fe y una nueva caridad. Donde todos caben, donde no hay división, donde no hay nada mas que una simple verdad... El amor y la libertad. La que se refiere a todo en uno y uno en todo.

Dark clouds upon heaven

Cuando vas en un automóvil lleno de gente y te sientes solo
miras por la ventana y el horizonte se dibuja con tonos claros.
el cielo se vuelve un matiz de naranja y morado, y colores pastel
allí encuentras la paz necesaria para seguir y no descartar.

¿Sabes que las siluetas de los arboles y las montañas son hermosas?
Si, lo son a eso de las seis de la tarde, cuando casi son los siete -en zona tropical-
Solo se ve una silueta negra con fondo de colores
que te hacen recordar vidas pasadas y amores olvidados;
que te hacen revivir de la muerte en vida;
que te liberan del encierro de los dioses,
que te hacen pensar en vivir una vez más.

Cuando todo se vuelve morado y naranja, un tornado de emociones me invade
Cuando casi todo se acaba, un tornado de emociones te invade
Cuando todo empieza otra vez, un tornado de emociones nos invade.

Revelaciones a la fuerza, verdades escondidas, mentiras engañadas
Amores viejos, amores nuevos, amores actuales, amores futuros
-Aunque de ellos solo me importa uno-
Todo eso me hace pensar en un nuevo amanecer, un nuevo anochecer
una nueva vida.

Cuando vas en un automóvil lleno de gente y te sientes solo
miras por la ventana y el horizonte se dibuja con tonos claros.
el cielo se vuelve un matiz de naranja y morado, y colores pastel
allí encuentras la paz necesaria para seguir y no descartar.

Pero siempre llegará la ocasión donde las siluetas no se vean,
donde la luz será absorbida por lo opaco de la lluvia y no habrá tanto brillo.
Cuando el paraíso se llena de nubes oscuras es cuando va a llover...
Y ese tiempo será también hermoso.

Nubes grises sobre el paraíso, indican la lluvia renovadora
Los besos apasionados, la niebla que invade cada pensamiento y te deja descansar
La frescura del frío y el calor del suéter que más cómodo te queda
La taza de café achocolatado y una sonrisa ante la imagen
del cielo cubierto nubes, la brisa azotando los rostros
 y el agua cayendo, cayendo a raudales sobre el cielo.

viernes, 14 de julio de 2017

Osos voladores

Porque la poesía tiene tintes desconocidos
y se escribe con las plumas de los ángeles caídos,
por eso, mi amado, te escribo esto con lentitud
sintiendo cada palabra y emoción.

Han pasado horas, que parecen días
y días que parecen meses desde que te conocí.

Los osos aprendieron a volar y los leones a bucear
Las rosas son de arcoiris y nuestras palmas chocan los cinco con desconocidos.
Estamos encerrados en un circulo vicioso de amor infinito
así como el que me profesaste, así como el que te profeso.

Han pasado segundos, que parecen minutos
y minutos que parecen horas,
horas que parecen días,
y días que parecen meses desde que te conocí.

Camino por sendas desconocidas y tú apareces en cada una
mis pensamientos te tienen reiteradamente a ti
Camino por sendas desconocidas y apareces tú en cada una
mostrándome distintos tipos de sacrificio y felicidad.

Han pasado segundos, que parecen minutos,
minutos que parecen horas, horas que parecen días
días que parecen meses y meses que parecen años
desde que te conocí.

Duermo en tu protección, en tus pensamientos y en tu creación
Despierto allí mismo y vivo allí mismo
me entrego por completo cada día
hoy sí, mañana sí y por siempre sí.

Brindemos por los osos que pueden volar
Los leones que pueden nadar
Los peces que pueden caminar
Los perros que maullan y los gatos que ladran

Alli nos encontraremos, porque...
Al final del arcoiris no hay oro, hay vida.

Hogar

El estar en un lugar al que puedes llamar hogar es el regalo más grande que la vida puede darte. Caminar por las calles que conoces sin pedir direcciones, ir y venir a los lugares que ya conoces, saber donde encontrar las cosas que necesitas y las que no necesitas. Estar en tu hogar  no se comparará, jamás, con nada. Las luces de los faroles brillan distinto, las calles bajo tus pies se siente familiar, el aire que respirar sabe diferente. El agua de la ducha es mas cálida, las toallas son más suaves, los espacios más libres.
Conocer personas nuevas en un sitio conocido es otra experiencia fantástica, sublime, idílica... Dar abrazos, recibirlos, dar sonrisas  y recibirlas, contar secretos, anhelar sueños, estar con alguien que te hace diferente, estar con alguien que se siente diferente contigo. Que te quiten un suéter que no querías dar, irte a despedir a un terminal... Tantas cosas, tantas cosas.
Caminar bajo la lluvia, quitarte los lentes, recibir el agua como si fuera otro gran regalo, empaparte hasta las medias y que no te importe porque eres feliz donde estás y con lo que vives. Mirar por largo rato ojos comprensivos y darle la mano a esos amigos que duran toda la vida. Seguir caminando, y caminar, caminar, caminar...
El toque de una persona que te hace recorrer escalofríos por todo el cuerpo, hablar hasta las 4am por mensajes, no poder dormir de felicidad infinita -y de calor-, pensar en cuándo volverás a dormir en esa cama, cuándo te volverás a encontrar con esas personas, cuándo desayunarás con tu familia, cuándo volverás a descansar.
Que ese pequeño ángel te salte en brazos cuando lo vas a buscar al colegio, que te cuente como ha sido todo mientras tu no estabas con él, que te pida que lo cargues, que se duerma en tus brazos, que te pida tus juguetes, dárselos porque profesas amor infinito por él. Tener a tu princesita en brazos también, ayudarla a decidir, arreglar cosas para ella, sacarla a pasear... Tanto que anhelar y tanto que podemos sentir en un hogar. 

jueves, 6 de julio de 2017

Skyfall

Dejé el cielo caer porque no soy Sísifo destinado a cargar sobre sus hombres un peso eterno. El cielo cayó y allí acabó todo, como una lista de canciones preparadas para un momento, tres almas juntas que ya están separadas. Las letras llenan la página y las lagrimas mi camisa, no puedo pensar llorando pero puedo escribir sintiendo. A veces es duro no tenerte, a veces es duro no encontrarte, a veces es muy duro saber que ya no puedo llamarte. Estoy mezclando ideas y por eso no puedo pensar llorando, es tan abstracto que todo es un sin fin de color y se acaba, se acaba, se acaba.
Hace mucho tiempo me contaron el mito de Sísifo, pero de verdad... Es acostumbrarse a tu realidad y saber vivir en ella. ¿Una monotonía? ¿Costumbre? ¿Felicidad en el patrón de comportamiento subalterno? No, no habrá felicidad allí, nunca, a menos que se rompa el patrón. No soy capaz de imaginar a un Sísifo feliz, a menos que la maldición se rompa, por eso yo cambié, por eso yo trascendí y lo seguiré haciendo. Seguiré tragando saliva y escribiendo letras hasta que mis pensamientos alcancen el Nirvana sin ningún mantra, hasta que llegue al cielo sin pecado, hasta que el Karma me sea favorable y la energía positiva, una sola es mi verdad y va hacia una cruz, que mas adelante después de muchas astillas y dolor, coronara la montaña más alta y florecerá. 
Dejé el cielo caer y allí empezó todo, dejé el cielo caer por amor a todos, dejé el cielo caer porque así cambió el entorno.

sábado, 1 de julio de 2017

Llavero vacío

Pensando en el mundo
me acordé de un llavero
y por ende de una persona.
La persona no está y el llavero está vacío.
Las llaves ya no cuelgan del aro y él ya no esta a mi lado.
¡Ja! Ganamos, ganamos, ganamos...
Ganamos la vida eterna
con los recuerdos de tardes de café y películas,
con mañanas de desayunos y té,
con noches de panaderías y caminatas largas.
Cada uno tiene algo que recordar y olvidar
pero las almas tienen memoria permanente,
lo que nosotros olvidemos ellas lo recordarán,
lo que no sepamos ellas lo sabrán
y a pesar de no estar físicamente juntos,
nuestras almas dazarán en la nada,
hasta que nuestros cuerpos vuelvan a chocar los cinco.
En otras noticias estoy bien, tus primeros recuerdos en este lugar
a pesar de tener un fondo gris, espero llenarlos de tonalidades claras,
a pesar de que hay un vacío rondando en el llavero y en la vida,
espero que leas esto, mi querido lector, con las ganas que yo lo escribo,
enérgico y lleno de alguna emoción desconocida para los mortales,
pero que podemos sentir.
Llaveros vacíos, almas separadas,
vías unidas y canciones de amor desesperadas.
I Will see you again, over here, over there!

Cometer

Son solo pequeñas cosas las que me hacen pensar que tú y yo somos el uno para el otro... pero de pequeño se va a lo grande y he cambiado...