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Mostrando las entradas de junio, 2017

Warriors

¿Soy un guerrero? Sí, pero todos somos guerreros en cada una de las manifestaciones de guerra que tiene cada vida, sea o no sea colectiva. La verdad le he estado dando tantas vueltas al termino, que... me siento confundido. Ahora mismo se desata una guerra en mi corazón, y quizá mañana habrá acabado. No lo sé, no lo sé... solo sé que todo es tan efímero que mañana se podría acabar la guerra en mi como se puede acabar el mundo. He entregado mis armas, he entregado mi armadura... el guerrero va a batallar con pluma y papel, pensamientos y filosofía, se me acabo el fuego, me queda es tinta, se me acabaron las balas, me quedan hojas en blanco que llenare de sentimientos y atacare dulcemente con ellos.. Pero y ¿Donde estaré para entonces? Ja... ni idea de donde estaré para cuando todo acabe.  Las mismas preguntas azotan mi mente una y otra vez, el dolor es como las olas que se rompen en la playa, y las preguntas como flechas que dan en el mismo blanco una tras otra. Estaré bien, ya este a…

Ocho

Se me arruga el alma ante las despedidas, y más cuando no son en persona. Las lágrimas resbalan rebeldes por mis mejillas, caen en el teclado, goteo recuerdos por la nariz, y mis manos se mueven como si tocaran las más triste de las melodías en un piano. Sí, así son mis despedidas electrónicas y en persona, en persona son un divertido y hermoso desastre. Ese Pasillo guardará el recuerdo de momentos que ahora se convierten en experiencias y vida, esas personas guardarán siempre una parte de mi alma, siete, el número más poderoso, siete como los sellos, siete como el numero de Dios. La verdad es que creerás que es fácil irme, alejarme y dejarte, pero no lo es, es más, mucho más complicado de lo que parece. No soy escritor, solo se escribir, no soy lector solo aprendí a leer, pero siempre amaré ese sitio donde me pulí en estas artes. Siete ángeles me cuidaron y ahora debo dejarlos ir, Fueron parte grata de mi historia y espero que de alguna u otra forma lo sigan siendo. Me enseñaron que…

A una mascarilla

Tenía años sin saber lo que era estar en una clínica, que te inyectaran y nebulizaran. Eso fue tan... desgarrador. Me sentí como el niño de siete años que depende de los adultos. Nada lindo. Quería, quiero, llorar de la impotencia. Aferrado a medicinas, al cuidado de los demás, es tan... frustrante.
La mascarilla de nebulización me trajo los recuerdos de sentirme ahogado, que mi madre me cargara en sus brazos y me llevará a la clínica más cercana porque no podía respirar, noches interminables de llanto desconsolado por el dolor en el pecho, dormir de a ratos, sentir la fiebre ir y venir, toser como si un gran perro viviera en mi pecho, sentir dolor, toser sangre y pensar en lo efímero de la vida. Todo se reduce a una mascarilla... En un momento estamos vigorosos en otro dependemos de los demás. Dependencia... si eso hace la enfermedad en nosotros. Nos hace dependientes, débiles, frágiles... Nos hace sentirnos cerca del borde de la muerte, nos hace estar en el borde de la vida. Nos inye…

Ética viva

Enfrascarme en algo no me sirve de nada, decir las cosas una y otra vez tampoco, es decir, las palabras no me son suficientes para expresar lo que quiero. El habla, esa manifestación de la lengua que hablo no me es grata para dejar lo que siento con claridad, me enredo, hablo demás, o hablo menos, digo mucho o no digo nada, siempre me corto o me extiendo ¿quién es capaz de entender esto? Me regreso a la Torre de Babel, cuando el hombre, por querer asemejarse a Dios, perdió la capacidad de comunicarse y se crearon las diferentes lenguas; ese momento donde el ser humano ya no se entendió más entre si, y estoy seguro que tampoco se entendió a si mismo, por experiencia propia lo digo. Está necesidad de comunicarse, está necesidad de hablar, está necesidad de congruencia entre palabras y acciones es lo que hace al ser humano un ideal de santidad, un trono de sabiduría inagotable, una manzana de la discordia y otras tantas cosas infinitas que no comprendemos, porque... eso somos: ética viv…

Artesano

En Caracas, a unos locales cerca de la catedral de la Plaza Bolívar, en Capitolio, hay un café que se llama "Artesano" y es... perfecto. Un sitio pequeño, bohemio, siempre atestado de gente, un exquisito aroma a café que se confunde con el de los ponquesitos recién horneados, las galletas y el pan recién hecho que venden en este onírico lugar. Pareciese que no hay una hora donde esté vació o sin algún comensal dispuesto aunque sea a tomarse un café y disfrutar de este pequeñísimo país dentro de Caracas, porque cuando entras allí sientes que sales de esta gran ciudad. Venden algo llamado Strombolli, y aquí está la razón de este post. Es un pan, hecho en casa, relleno de queso mozarella y pepperoni. Suena simple, pero es maravilloso; el sabor y el deleite adquiridos por este pan es demasiado grande para describirlo: lo saldo del queso, el picante del pepperoni, lo dulce del pan, y el extraordinario sabor de todo eso junto deja una sensación de felicidad, incluso de satisfacci…

Dócil

Seguiré pensando hasta la muerte que la docilidad del espíritu es la mejor manera de resolver problemas y de pasar adversidades. Nada gano con llorar y hacer berrinches, nada gano con gritar y lanzar cosas, en fin, estoy convencido que lo dócil es mas certero. Martha Nussbaum, en su pensar aristotélico, en lo referente a la sociedad, nos muestra que el amor es lo que hace que las personas se junten, y no el interés. Esto es posible ya que el ser humano tiene pureza y decidía dentro de él, y más allá, tiene libre albedrío lo que le hace elegir entre lo que quiere y necesita, y como debe y no debe actuar. A penas tengo 20 años, que aún no he cumplido, y no planeo darte una lección filosofica, dogmática, ni mucho menos teológica, solo quiero que el mundo sepa, que ser dóciles y humildes abre muchas mas puertas que la violencia y la arrogancia. Los gritos los repite el eco y se pierden, las palabras amorosas las repiten las personas y se transmiten. Hay un mundo de diferencia y un mar de…

¿Es esto un país?

¿Cómo explicas tú la situación en que vivimos? ¿Cómo te explico yo que vivo en país que es un campo de guerra? ¿Qué te puedo decir para que escuches un poco? ¿Cómo capto tu atención? Sabes... ayer dormí con gas lacrimogeno en mi cuarto, algo que ya me ha pasado un par de veces, y la canción de cuna que tenia era los vidrios rompiéndose y los cañonazos de armas de la guardia. Hoy salí a hacer una diligencia y la zona a la que fui, lenta pero progresivamente se lleno de protestantes, y los guardias también lento pero progresivo hicieron su aparición. De regreso a casa veía como las camionetas quitaban los anuncios que se dirigían a Altamira, a Chacao y Chacaíto. ¿Cómo te explico que este país es Venezuela? Que este país era la envidia de muchos otros y ahora... ahora somos la burla. Muchos nos tienen lástima, otros confían, otros se ríen... y lo peor... otros dicen que estamos bien ¿Qué les parece? ¿Será que vivimos en países diferentes? No lo sé. no lo sé, pero la verdad es que cada ve…