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Mostrando las entradas de mayo, 2017

Toque

Si es así como se siente
el amar y ser correspondido
déjame probar un poco mas
el momento mortal que vivimos.

Llorar no me es suficiente
cuando me siento lejos
pero tus caricias y tus abrazos
tu toque me trae devuelta.

Pasas tu mano por cada zona de mi cuerpo
me haces reír y suspirar con tu aliento
que se posa de a ratos en mi cuello
que se alimenta de a momentos con mis besos.

Me pides que no te deje,
te pido que no me dejes,
en un vaivén fortuito
declaramos amor infinito.

Amor que no se acaba
amor que se multiplica
amor perfecto, amor que no pasa
amor, amor, amor.

Me río de tonterías, y hablo sin sentidos
Me tomas de las manos de nuevo
y me muestras otro camino.
No te cansas, no te cansas de forjar mi destino.

Tuyo otra vez

Lo primero que pienso es ¿Cómo puedo volver a declararte mi amor si yo fui quién lo arruinó? Pero al instante pienso que tú nunca me dejaste de amar. Aún cuando yo quise estar solo, Tú me cuidabas desde el silencio. La pregunta quema como carbón encendido ¿Cómo puedo declararte mi amor otra vez? ¿Cómo? Es casi una suplica de mi alma, un suspiro que deja mi vida en tus manos, algo más grande de lo que alguna vez yo seré. Las montañas siguen guardando nuestros secretos, nuestros besos quedan sellados en los templos dispuestos para ello, tu mano me sigue alcanzando, tu voz me sigue llamando; y a mi me sigue dando miedo responderte y declararte mi amor otra vez. Quiero hacerlo, y como con las palabras dichas en voz alta me enredo, prefiero escribirte. En los dulces días en que te entregue mi corazón mi inocencia seguía dentro de mi, jugaba contigo, me rendía a tus pies, te amaba. Fui creciendo y claro que me aterró acercarme pero lo hice; la inocencia se había ido, pero te podía comprend…

Almas perdidas

Pues, esta noche pasé de sentirme solo a estar acompañado. Tomé un pincel con mi mente y di trazos en una hoja imaginaria, pinté un niño montado en un carrusel, luego mi mente voló lejos dejando el papel y el lápiz abandonados sobre aquella mesa. Tomé uno o dos tragos de un vodka tan fuerte que me costó saborearlo, disfrutarlo, y, otra vez, mi mente fue destellos de color hasta volver a donde empecé. Volví a tomar el lápiz, coloqué otra hoja en la mesa, pero esta vez dibuje una niña de largos cabellos sentada en un jardín... mi mente dejó abandonado el dibujo y me encontré en un bar bebiendo dos tragos de Cacique, bebí dos más de otro licor, y brinde a la soledad, esa que sientes cuando estas acompañado.
Volví en mis pasos y encontré la mesa, la silla, los lapices y la hojas, todo revuelto. Tomé un pincel y fui al lienzo, miré por la ventana y dibujé un ángel, con grandes alas,sosteniendo una lira. Y una vez más estuve en el bar pidiendo dos tragos de Whisky, bebiendo por las almas pe…