sábado, 25 de marzo de 2017

¿Cómo te hago feliz?

Una tarde soleada sosteniendo
una mano y un cuerpo muy cerca del mío,
escuchar una canción que me dedicaron
con esa persona al lado,
sentarme en un parque o en una sala,
estar acompañado,
que me dediquen una canción,
que me lleven a caminar,
a tomar café en un sitio público
o en una cocina mientras llueve.
Leer en voz alta mis cuentos favoritos
junto a alguien,
leer en voz alta mis poemas favoritos
para alguien,
soñar despierto y soñar dormido,
abrazar, besar, reír, sentir.
Un día de campo o
una cita improvisada,
hablar por horas del mismo tema
o no hablar de nada,
solo sentirme acompañado.
Estar solo en compañía, estar en compañía.
Ver colores donde no los hay
Ver luz donde no la hay
Escuchar una vieja canción
escuchar la canción que salió ayer.
Pensar en él, en ella, en todos,
Rezar, orar, sentir a Dios
Más o menos así.

lunes, 20 de marzo de 2017

Gama de colores

¿Cómo no sentir amor por él? Hay momentos tan perfectos, tan sublimes, tan… No tiene caso, lo sé. El no va en la misma sintonía que yo, pero no quita el hecho de que lo ame con todo lo que mi cuerpo puede amar. No exagero, ya trascendí etapas, y lo que a él le hace feliz a mi me hace el triple de feliz. ¿Sabes que esa es una de las formas en que funciona el amor? 
Mientras suena en mi reproductor How does a moment last forever? De la banda sonora de La Bella y La Bestia, pienso en todo lo que ambos aun podemos construir. En como él de algún modo me corresponde el amor que le profeso. Sabe muchas cosas, sabes unas más que yo… Sus ojos reflejan el sol, y su piel es el mar insondable que nunca he podido tocar como quiero. No de manera atrevida, sino de manera cálida, abrazarle por largo tiempo o sostener su mano, son placeres que se me tienen reservados, pero… Una mirada, una sonrisa, un paseo, una película es suficiente para mi, es suficiente para los dos.
Todo lo que puedo sentir por él es cariño, amor… Es tan…. Tan perfecto. Quizás algún día otras almas estén destinadas a estar juntas como yo quiero que la mía esta unida a la de él. Pero vamos, es hora de darle colores brillantes a esto. 
Verde, porque hay esperanza cada día de cariño y afecto, azul porque en los momentos de mas frustración y depresión el llega a pintar el azul claro con azul brillante, amarillo por la alegría que ambos nos regalamos, rojo por la pasión de hacer lo que amamos y apoyarnos, morado, porque a veces nos preocupamos el uno por el otro y buscamos el bienestar mutuo, rosa porque nos gusta soñar con la utopía, gris porque creemos en los matices y no en la radicalidad y así puedo seguir nombrando colores… Naranja porque el atardecer nos parece hermoso, y la esperanza de un día que culmina y la noche que empieza nos llena de expectativas. Es… perfecto.  

sábado, 18 de marzo de 2017

Can I move on?

Había sido un día caluroso de marzo, hasta que más o menos a eso de las cinco de la tarde la temperatura empezó a bajar, y bajar y el frío se apoderó de la ciudad de luces, sombras, recuerdos y sueños que danzan bajo la noche y el día... una ''ciudad de cosas inadvertidas''.
Debí suponer que pensarte tanto te traería a mi de alguna forma, debí pensar que todos mis sentimientos recolectados esa semana me harían encontrarme contigo una vez más, tenía que haber pensado todo esto para armar las barreras necesarias para que tu súbito regreso no me afectara como lo hizo.
Fue un mensaje y luego una llamada... Y tu voz sonando parlanchina, aunque algo apagada, al otro lado de la linea trajo a mi los mejores recuerdos que formamos juntos. Me sentí el hombre más afortunado del planeta tierra por tenerte por un segundo, nuevamente, junto a mi. Sentí tu confianza, sentí que ya no había espacio entre nosotros, pensé en un move on genuino por primera vez... No fue así. Tan pronto la llamada terminó el llanto se apoderó de mí, las lágrimas corrieron por mis mejillas, mi peluche estuvo entre mis brazos y así un rato de desconsuelo hasta que pude pensar otra vez.
¿Me quieres? ¿Me amas? ¿Me necesitas como aún te necesito yo a ti? No te miento, sí he crecido, he cambiado, pero todo ha sido en menor medida que... no importa eso. La verdad tengo gratos recuerdos de ambos, muy pocos que son realmente desagradables. Recuerdo tu risa, recuerdo tus suspiros, recuerdo tus consejos... también tu frialdad y aromanticidad pero, vamos, son cosas que... te hacían ser tú. Aunque la respuesta que imagino a mis preguntas es ''un gran quizá''.
Me muestras las facetas de la personalidad común que decías tener, pero la persona que eras conmigo, por mucho que quieras decir que era una máscara o que no existe, yo se que está allí, encerrada de nuevo. Solo que sale cuando la frialdad se ve truncada por el calor. Me tienes presente, o la conversa no hubiera ocurrido. Sí, yo también te tengo presente, muy presente. Pero sí, debo seguir buscando mi move on, ya que aún no puedo hacerlo por completo.
Tu voz y la mía sonaron familiares, nuestros sentimientos hasta el final de la llamada fueron reales... Acepto que te extraño. Acepto que esos lugares, centros comerciales, plazas, escaleras, puentes, carreteras, que guardan nuestros secretos, mantienen vivos los recuerdos para mi. No sé en que medida los mantienen para ti, pero si quisiera saberlo.
Seguiré adelante, cuando pueda escuchar tu voz de nuevo, como la escuché ayer. Espero no sea en un momento débil para ambos, y que la felicidad no sea onírica, sino autentica.
Nos encontraremos luego, si es que aún me visitas por aquí.

Cometer

Son solo pequeñas cosas las que me hacen pensar que tú y yo somos el uno para el otro... pero de pequeño se va a lo grande y he cambiado...