viernes, 27 de enero de 2017

Recuerdos

Por primera vez en mucho me quedo viendo el cursor en la pantalla antes de escribir(te). Ha pasado algún tiempo, pero todo parece mas de lo que es, el tiempo, el espacio, la distancia... todo.
Una plaza esta siendo iluminada por la luz de los faroles que se encienden al morir el sol, pero ya a esta hora esta a solas, la gente ya se ha ido a sus casas, no hay nadie que tome la mano de otra persona, nadie que suspire por un abrazo bajo la luna o bajo el sol de los recuerdos, nadie que recuerde que ese lugar esta allí, vivo... tan vivo como nosotros. Los flashes de muchos momentos vuelven a mi, van y vienen, pero nunca se van para siempre... Unas escaleras guardan el secreto de una petición y un deseo, pero ahora nadie camina por ellas.
Una carta, un teléfono, una llamada, unas lagrimas derramadas... A veces pensaba que eras como el humo, que te esfumarías luego de hablarte y me dejarías allí en medio de un montón de personas mirándome; pero luego te sentí, te tuve entre mis manos, te tuve entre mis brazos, todo era real, no ibas a desaparecer y yo tampoco.
El día dio paso a demasiados momentos, la noche no fue testigo de nada a parte de la distancia que nos alejaba... y cada vez nos alejábamos y nos acercábamos mas. 
Promesas, promesas y promesas... Palabras, palabras y palabras... Acciones, acciones y acciones.... Nada se ha quedado incompleto, nada ha sido en vano, todo nos ha fortalecido, y ahora mientras lees esto, estoy dispuesto a dejar mi alma volar a través de la distancia, permitir que baile con la tuya en una sincronizada danza y se unan en un sitio que solo ellas conocen.
Siento que no soy muy bueno con las palabras y dejo muchos espacios en blanco durante tu lectura y mi escritura, pero siempre estaré aquí en la distancia junto a ti, mas cerca de lo que nunca he estado, porque como ya te dije: dejo mi alma aquí para que se una con la tuya.
¿Cuantos errores se pueden cometer al mismo tiempo? Lo averiguaremos ¿Cuan felices podemos ser al mismo tiempo? Lo averiguaremos ¿Que tan cerca podemos estar de esta forma y en otras? Lo averiguaremos... mientras pasa el tiempo, nos encontraremos en estas entradas, tú que me lees y yo que te escribo. Aquí en nuestro sitio secreto que todos conocen pero nadie se atreve a visitar. 
Hasta otra entrada, y recuerda que esa plaza iluminada por las farolas y esas escaleras no transitadas guardan los recuerdos del mejor día de nuestras vidas, ese día que tú quieras recordar, el día que yo quiero recordar. 

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