viernes, 17 de noviembre de 2017

Cometer

Son solo pequeñas cosas
las que me hacen pensar que tú y yo
somos el uno para el otro...
pero de pequeño se va a lo grande
y he cambiado hasta aceptar
que lo que me une a ti es mas grande que yo
es mas grande que tú.

Cometo los poemas de amor, como si estuviera drogado
alejarme de estos versos se me es imposible
pido perdón a los otros poetas
pero quiero hacer esto
y declarar un amor
una y otra, y otra vez.

Esa pureza que el mar sigue purificando
esa perla que crece dentro de la ostra
o el diamante que nacerá del carbón
el oro que pasará por el fuego, y miles de cosas
a esas cosas miles les rindo homenaje
en honor de Ti.
en honor a Ti, amado mío.

Somos niños jugando a ser adultos
¿o adultos jugando a ser niños?
Tomemos lo rollos y deshagamolos
filmemos nuestra propia pelicula
hagamos nuestro propio desastre
rompamos nuestras propias limitaciones.

Que el proyector suelte su vieja luz
que el aparato produzca su zumbido
que la tela vieja se mueva un poco con el viento
que todo se combine para que se proyecto esto
esto que ú y yo ya conocemos pero nos gusta repetir
esto que tú y yo sabemos de memoria y siempre lo haremos
Esto que es honor a Ti, esto que es en honor a mi.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Mar de tinta

No hay mucho que decir,
solo pedir disculpas luego de haber soltado la pistola.
Es decir... no maté a nadie, 
era una pistola de agua, lo que sucedió fue que eran mis ojos, 
y el torrente que salió de ellos fue a para sobre hojas de pergamino, 
y las letras escritas en esto... se volvieron borrosas, 
volvieron a ser tinta. 
Un mar de tinta, oscuro, desprovisto de sol.
¿De dónde saliste, Sirena de cabellos oscuros? 
¿O tú... Tritón de seda blanca? 
La tinta no los ensucia, 
yo confío en ustedes, 
pero a mi, la tinta me consume. 
Caeré en este mar de tinta, 
mientras llega el momento de mi salvación. 
1, 2, 3... ¡Respira profundo! 
¡Splash!

lunes, 6 de noviembre de 2017

Sea's mirror

En la linea que divide el cielo del mar se comenzó a dibujar una figura majestuosa, que se acercaba con calma hasta mi bote. Llevaba días navegando, no sabía donde estaba, que estaba haciendo... Había perdido a mi Albatros, y en medio del mar, solo, y abatido, estaba naufragando.
La figura se fue acercando, y el viento desde hace días empezó a soplar, acercandome a eso que venía en mi ayuda. Pude ir divisando un gran tamaño, con el sol de fondo, y los colores de la tarde tomando su lugar. Una larga cola y mucho pelo, era algo inimaginable. 
Imaginé algún bote, que se acercaba pero no era eso. Quizá algún pez que existiera más allá de lo que los hombres piensan, tampoco era eso. Era... mis ojos y los días de naufragio debían estar jugandome una  broma, una muy mala broma... pero un rugido salió de la garganta de aquel animal, y pude ver sus fauces abiertas en mi dirección, al mismo tiempo que un grito salía de mi boca abierta. Era un León caminando sobre el mar. Maravillado con la hermosura de aquel animal remé con mis manos para acercarme. No había ave en el cielo, ni pez en el agua, solo estábamos el León y yo, y él parecía tan ansioso como yo de llegar a un encuentro. Mis ojos se desorbitaban quería abrazarlo, quería jugar en su melena, quería ver si sus dientes eran reales. Llegados a este punto del naufragio no me importaba morir. Nos acercábamos y sus movimientos se asemejaban a los míos, los suyos gráciles, los míos turbios y descompasados, desesperados. 
Recordé las veces que en mi infancia desee un león, recordé la belleza de aquel animal, lo tenía en frente y aquella majestuosidad se acercaba a mi. ¡Un león en el agua! ¡Caminando sobre el agua! El encuentro se acercaba y un aura brillante parecía rodear al León, sus ojos estaban cubiertos... usaba lentes. ¿Eran... lentes? Si... eran lentes. Iguales a los que yo usé algún tiempo en el mar, antes de perderlos. No dejé que eso me impresionara y continué.
Ni Roldan en su cantar se asemejaría a la fuerza y gallardía de aquel León que se encontraba frente a mí. El Caballero del León se sentiría celoso de ver aquel majestuoso animal en comparación al suyo... Semejante al león en fuerza y belleza. Palabras que se aglomeraban en mi mente como un mantra... y recordé a mi Albatros.
Ya estaba frente al León y este estaba inmóvil frente a mi, mirándome, esperando... no sabía si moverme, pero estaba tan cerca que con solo estirar mi mano lo podría tocar. Y me atreví. Estire mi mano, y el León hizo lo mismo con su pata. Humano y animal, pata y mano quedaron a la misma altura y había algo que me impedía tocarlo, desesperado trate de alcanzarlo pero el repetía mis movimientos, estaba desesperado; yo gemí de desesperación y de la garganta de aquel maravilloso animal salía un sollozo. Cuando me estuve quieto, él también y supe que me impedía llegar hasta él.
A lo lejos detrás del León vi aparecer una figura en el cielo, pequeño al principio, pero hermoso. Era un albatros... no, no era un albatros, era mi Albatros. El ave se acercó y se posó en uno de los omóplatos del León y sentí como se posaba en mi hombro al mismo tiempo. Volteé y lo vi, y con el rabillo del ojo observé al León repetir mis gestos. Estaba frente al espejo del mar. Un espejo encantado que te muestra lo que realmente eres. Mi Albatros cantó y el espejo comenzó a deshacerse y el viento comenzó a soplar. Estaba yo en cuatro patas, mis lentes habían vuelto, el viento marino jugaba con mi melena, mi Albatros daba vueltas volando a mi al rededor. No tenía que estar desesperado. Un rugido surgió desde lo más profundo de mi pecho y troté por el mar con mi albatros de compañía. Un León caminando sobre el agua en dirección a la puesta de sol, con su Albatros de compañía. Eso el mar me había regalado. 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Feroz y hermoso

¿Qué te puedo decir de estos 3 meses? ¿Han sido realmente 3? No lo sé. Hay cosas que escribo como la lluvia, caen precipitadas sobre el papel y empapan todo... ¿Qué ha pasado en estos tres meses? Tanto en tanto poco, y simplemente el escuchar la dulce entonación de una de tus musas... ella me da la fuerza para escribirte esto.

* * *

Lo salvaje que ha sido todo, lo rápido, lo furioso, lo intenso, lo hermoso, lo tierno... No tengo palabras para describirlo totalmente y me ahogo en vasos de agua para explicarte que has roto cosas en mi.... Has roto penas, inseguridades, barreras... A ti te he dado todo, y nos encontramos sin buscarnos. Eramos dos leones cazando vida, buscando eternidad; y en la dulce batalla que llaman los seres humanos ·vida"... nos mordimos el uno al otro, nos miramos y caímos el uno por el otro. Limpiamos nuestras heridas y llegó alguna estación donde florecen las flores, donde todo es vida y ya no había muerte ni inseguridad.
Han pasado tres meses desde que dijimos "sí", desde que la selva se volvió transitable, y que cuando perdemos el camino nos topamos con el otro para estar bien. Hay tantos otros leones que se parecen a nosotros, pero no somos nosotros... Quizá en otro mundo, en otra época, en otra vida fuimos el león cobarde de "El mago de Oz", en otra vida fuimos el león que tiene una espina en la pata y es ayudado por un ratón, también fuimos Simba, Mufasa, incluso Scar... Todos esos leones se nos parecen, pero no somos nosotros. Tú y yo estamos en la misma sinfonía, no tenemos los mismos gustos para todo, pero tenemos las mismas ganas... Estamos transitando un momento difícil, pero tranquilo mi amado, que la fiereza con la que los leones sobreviven... Con esa fiereza adornada de amor sobreviviremos en muchas ocasiones, y te defenderé a morir.
Esto es apenas una tormenta, es apenas un claro donde hay un diluvio, no durará para siempre... Mientras eso pasa disfrutemos de la compañía y calor del otro. Ven recuéstate en mi lomo, juega con mi melena, limpia mi nariz, cuídame, que yo lo haré contigo. 
Cazaremos, viviremos, dormiremos, viviremos, amaremos, viviremos. Camina conmigo mi Gallardo león, que tus patas toquen las mías, que el camino se siga haciendo llevadero y feliz... Porque tu me haces más feliz de lo cualquiera puede hacerlo.
Han pasado tres desde que dijimos "sí", desde el primer encuentro de amor perfecto... y muchos más vendrán, la selva, y la vida, no se acaban.

Tuyo,
J.

lunes, 30 de octubre de 2017

Deja de llorar - Parte 4


Encuentra las otras partes de esta historia en:
Deja de llorar - Parte 1
Deja de llorar - Parte 2
Deja de llorar - Parte 3


* * *


Mis días a tu lado se acaban, mi Querida. Ha sido divertido, aunque creo que para ti no. 
Oh, well, shit happens! Cuando te dejé ir a bañarte casi lo arruinas y te vas, sabía que no debía dejar la puerta abierta, pero de los errores se aprende. Sé que no confías en mi, pero dame una oportunidad más. Ya no más desconfianza... recordemos otro día bueno.
Era mayo, y era día de las madre ¿Lo recuerdas? Estábamos en mi casa, y allí, en mi habitación jugando vídeo juegos te dije que me gustabas. Fue muy lindo, pues siempre fuimos mejores amigos, pero no se que pasó, no se si fueron las vocees en mi cabeza, tú creciendo y teniendo sueños de estrella.... No lo sé. solo sé que nos alejamos y de allí en más no estuvimos juntos. Salimos de quinto año, pasamos juntos unos 4 años más y... se acabó. al menos para ti, porque yo nunca me rendí. 
Eres super modelo, tienes un novio que es luchador y yo no buscó una venganza, solo buscó una explicación. Es como si yo no significará nada para tí, como si todos nuestros años juntos hubieran sido nada. Soy yo, Mark, el mismo que jugaba en el recreo contigo, el mismo que hacia deporte por las tardes, quien se enamoraba de ti cada vez que sonreías y aun lo haces.... Pero aún decides no hablar. ¿Seguirás llorando? No puedo hacer nada entonces... creo que debería dejarte ir. Travis viene hoy a casa, te dejaré. Con tal aquí no ha pasado nada.
Los caminos se vuelven retorcidos una vez que sales de casa como yo lo hice, para buscarte...
Te soltaré y puedes subir a bañarte, allí en la gaveta de arriba hay ropa que se que te quedará bien y luego puedes irte, yo me iré pronto, así que no te preocupes, volveré a nuestro país, lo prefiero a este... ahora soy yo el que debe dejar de llorar.


* * *

- ¿Me podrías decir qué pasó? - Me preguntaba Travis la noche anterior mientras me ponía los boxers. - ¿Por que ella se ha tardado tantos días en Venezuela?
- Shhh... - Le dije tapándole los labios con mis dedos. - Lo importante es que estamos juntos y disfrutamos de nuestra compañía. Y ella se llevará una grata sorpresa cuando regrese.
- Pero, Mark... ¿Seguro todo está bien?
- Si. - Le dije acostándome a su lado y abrazándolo. Mi plan había salido bien, cuando ella se diera cuenta que su novio la había engañado volvería conmigo y el quedaría solo. No es un mal tipo, pero yo sabía que no era el quien debía estar con mi amada Roxane. - Siempre me han gustado, los gringos - Le dije besandolo en el cuello y sentí sus manos bajando por mi espalda.


* * *

No sé dónde estoy, o qué hago aquí. No se dónde estás querida. Me duele mucho la cabeza, siento que estoy sangrando... ¿Qué me pasó? Soló recuerdo soltarte para que estuvieras más cómoda y te pudieras ir, y luego escuché la voz de Travis, le dije que bajará, vi en su cara sorpresa y saltó sobre mi. La verdad no recuerdo tantas cosas. Estoy ... ¿Amarrado?
- ¡Callate de una maldita vez! - sé
que en mi cara se dibujó una sonrisa al escucharte, tu mano se estampó contra mi cara, vi la ira en tu rostro y empecé a llorar. - Ahora soy yo quien pone las reglas aquí, Mark. La policía está viniendo, no ha pasado casi nada de tiempo. Maldito imbécil. Y...  ¡DEJA DE LLORAR!

Cometer

Son solo pequeñas cosas las que me hacen pensar que tú y yo somos el uno para el otro... pero de pequeño se va a lo grande y he cambiado...